En caso de que Uribe no asista a la cita, el debate perdería fuerza, porque lo realmente interesante y que genera tensión, gira entorno a observar el enfrentamiento entre este y su más duro crítico, el senador Iván Cepeda.
Iván Cepeda, quien es el promotor del debate, es uno de los más fuertes opositores de Uribe, incluso cuando este era presidente. Él fue el autor de la gran mayoría de acusaciones contra el ex-jefe de estado ante organismos internacionales y ha redactado textos que lo acusan de haber tenido vinculos con sectores ilegales.
Justo el propósito del debate para este miércoles tiene el objetivo de preguntarle a Uribe si efectivamente ha sido aliado de esos sectores ilegales. En caso de llevarse a cabo el debate, está previsto que no asitan invitados en las barras para evitar alguna clase de desorden o imprudencia.
La citación se hace efectiva cuando los sectores uribistas anuncian la demanda para la pérdida de investidura de Cepeda, porque estiman que el debate es ilegal y que el senador de izquierda está al interior de un conflicto de intereses por tener una demanda de Uribe ante la Corte Suprema de Justicia por exceso de la función pública, fraude procesal y calumnia.
“Este es un debate ilegal, contrario a la Ley 5 (reglamento del Congreso), que no contempla un debate de un senador a otro, y, pues, mucho más prohibido estará que vengan los ministros de un gobierno a poner en tela de juicio el comportamiento de un líder de la oposición”, expresó la senadora Paloma Valencia, del Centro Democrático.
El presidente de la Comisión II, Jimmy Chamorro, quien dirigirá el debate, comunicó que este va a regirse por la Ley 5 y lo dispuesto por la Comisión de Ética. Según él, la decisión de esa parte negó la posibilidad de que se les pregunte a los citados del Gobierno sobre las acciones que han tomado ante las denuncias contra Uribe. Chamorro confirmó que en las barras solo se facilitará la entrada de los medios de comunicación, el debate se transmitirá por Señal Institucional y la página del Senado.



